La casa se encontraba en silencio. Escuchaba únicamente los segundos que marcaba el reloj. Sentía el lugar tan calmo que casi me resultaba extraño pensar que era mi casa. Durante días, el ambiente estuvo tan tenso que casi podía sentir cómo se cortaba el aire con el filo de mis palabras. Las cosas no estaban bien, en absoluto.
Ésta no es la primera vez que despierto a estas horas, pues, necesité la calma para pensar una escapatoria, para encontrar una salida.
Bajé sigilosamente los escalones de mi habitación, atravesé el living, la cocina... salí a la calle, miré hacia atrás por última vez.
Durante años había aprendido ecuaciones, letras, ciencias, aprendí, todas y cada una de las especies que existe en el mundo. Pero, no lo quería saber. Durante dieciocho años viví rodeada de libros, vivía dentro de ellos... pero, yo quería salir de ahí. Trepé renglón por renglón hasta llegar al borde de la hoja y me lancé a la vida, para conocerla, para vivirla.
Llegué a la parada, subí a un micro y emprendí el viaje. Me agarré fuerte porque así leí que había que hacerlo, ya que la vida es una montaña rusa.
El Sol rosó mis mejillas y yo le sonreí, abrí mi ventana y dejé que el viento se llevara mi pasado, mi falsa identidad.
Ésta no es la primera vez que despierto a estas horas, pues, necesité la calma para pensar una escapatoria, para encontrar una salida.
Bajé sigilosamente los escalones de mi habitación, atravesé el living, la cocina... salí a la calle, miré hacia atrás por última vez.
Durante años había aprendido ecuaciones, letras, ciencias, aprendí, todas y cada una de las especies que existe en el mundo. Pero, no lo quería saber. Durante dieciocho años viví rodeada de libros, vivía dentro de ellos... pero, yo quería salir de ahí. Trepé renglón por renglón hasta llegar al borde de la hoja y me lancé a la vida, para conocerla, para vivirla.
Llegué a la parada, subí a un micro y emprendí el viaje. Me agarré fuerte porque así leí que había que hacerlo, ya que la vida es una montaña rusa.
El Sol rosó mis mejillas y yo le sonreí, abrí mi ventana y dejé que el viento se llevara mi pasado, mi falsa identidad.
Me fascinó
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