Las veces que me sentí caer, siempre tuve un respaldo que me mantuvo en pie. Hoy simplemente siento que nada puede evitar la caída.
Quizás he ahí lo malo de la distancia, de crecer, de la vida.
Cuando sos chico, y algo malo te pasaba, tu mejor amigo corría hacia vos para compartir esas lágrimas. Y vos sentías que todo lo malo se iba, que nunca nada iba a poder descifrar la fórmula de tus sonrisas. En la adolescencia, y a pesar de todas las confusiones, tu mejor amigo es lo que está siempre, sin ninguna duda. Prometen cosas tontas, cosas serias; comparten la mejor etapa de la vida. Y ¿después?
Si escribiera lo que sigue, tendría la bola de cristal.
Mi amistad sigue en la adolescencia y aunque no somos dos chiquilinas, nos prometemos cosas tontas y hacemos los mejores juramentos.Aunque a veces caiga, y no tenga mi respaldo, tengo una soga que me ayuda a subir todos los metros que bajé.
Te amo Best Friend♥ No seré la mejor amiga del mundo, pero hago lo que mejor puedo. Gracias por estos tres años, tan llenos de locura, distancia, consuelos, llantos, risas... tan llenos de vida a pesar de la distancia.
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