Páginas

sábado, 24 de julio de 2010

La fortaleza que construí, cayó ladrillo por ladrillo... quedé indefensa. Quise seguir, así, con el corazón roto y sin ilusiónes ni esperanzas. 
Admito que caminé un largo tramo, pero no puedo negar que extraño esa sensación de ver tus ojos y sentir que volaba, sentir que se me ponía la piel de gallina... extraño amarte sin prohibirme nada. 
Extraño estar enamorada, 
no puedo negar que sigo queriendote... 

No hay comentarios:

Publicar un comentario