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sábado, 8 de mayo de 2010

La lluvia cae frente a mis ojos, y no me importa, la lluvia sigue cayendo sobre mí. Y ya no entiendo si las gotas son dulces o saladas por la mezcla homogénea de mis lágrimas, y ya no entiendo si eso que siento es frío de esta helada tempestad o si es el frío de mi corazón vacío de amor.

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